lunes, 8 de diciembre de 2014

Una faena superflua, a un toro extraordinario

La séptima corrida fue interesante desde que se descubre que Xajay no sólo tiene novillos, que son los que reservan para las grandes figuras del toreo con más tablas que el arca de Noé. Sino que también tienen toros en edad y con presencia, para echar a toreros menos consolidados. ¿No deberían echar siempre toros en una corrida de TOROS?
Lo triste es que ver la pobre entrada que se registró. El cartel era bueno. Pero la explicación puede ser que Arturo no acaba de definir un estilo, Mario tampoco acaba de romper y Fermín es para paladares muy exquisitos, que son los menos.
Dicen que un toro bueno descubre a un torero malo, y si bien, no se puede decir que Arturo Saldívar no hizo cosas muy buenas a su segundo, el toro tenía una calidad tal, que merecía otra faena. Arturo estuvo valiente y decidido, pero sin un mensaje con contenido. Haciendo cosas vulgares, a un toro que merecía trato fino. Un toro para cuajarle una faena inmortal, de aquellas de las que se habla para siempre. No es posible no profundizar, cuando hay materia prima para hacerlo. No se puede trivializar, cuando te toca un toro de la calidad del que le tocó. El toro soñado para hacerle cosas soñadas. O quizá, esta faena, es la que tanto soñó él.
Hizo cosas muy valientes, hubo derechazos y naturales de gran temple, pero no llegó a trascender. No conmovió. No acabó de ligar nada. Se pegaron muchos pases y al final se dijo muy poco. Un toro que fue muy bueno por ambos lados. Y como estamos acostumbrados a los berrinches y exigencias del chiquillo, ni siquiera se cuestionó si de verdad merecía las dos orejas y al final salió a hombros. Si los matadores están tan emocionados como para no darse cuenta de lo que merecen ¿para qué están entonces todas las personas que los acompañan, si no es para centrarlos? Bola de alcahuetes todos. Esos detalles, lejos de engrandecer a un torero, no le permiten depurarse, crecer, perfeccionar. Creen que todo lo merecen. Creen que ya están consolidados. Y qué lejos de eso.
Y el juez, bendito Dios que no es señorita, porque si concede todo con la facilidad con la que sacó los dos pañuelos, imagínense.
No es bueno comparar, pero si este toro le toca a cualquiera de los otros alternantes,  le hubieran hecho una faena mucho más profunda. La de Arturo fue una faena bullidora, con transmisión momentánea hacia el tendido… pero al final, intrascendente, de las que se te olvidan en lo que caminaste de la plaza a Insurgentes. Ni un detalle para el recuerdo. Y lo peor… lo que ha pasado últimamente, si le hubieran dado una oreja a Saldívar, la gente hubiera salido feliz, valorando más lo que hizo el torero. Una oreja ganada a ley, sin protestas de nadie.  

Al final, lejos de estadísticas, que sólo son eso y no dejan huella, me quedo con las faenas de Fermín y Mario a sus primeros toros. Que también hemos de decir, que pese a la faena tan buena de Rivera, su estocada distó mucho de ser lo que debería. Una vuelta al ruedo con mucha fuerza hubiera sido un premio más que justo. En cambio Mario, si se ganó su oreja a pulso.

2 comentarios:

Héctor Tapia dijo...

Estimado amigo:

El domingo fui a la plaza con la illusion de ver a Fermin y paladear ese toreo sobrio y de mucho empaque que atesora.

Desde luego Mario Aguilar no ha sido ni por mucho uno de mis toreros predilectos pero el domingo me lleve una sorpresa:
Vi a Fermin descolocado en su primero, teniendo que reponer el terreno en las primeras tandas de derechazos al punto de que no le agarraba la distancia al toro.

Mejoro en las ultimas series de pases en base a ir sobando al toro pero dejo por desgracia un feo espadazo trasero.

La estocada surtio mas efecto en el publico que premio asi sus esfuerzos... pero no me dejo del todo convencido.

Mario Aguilar por el contrario supo entender la embestida de su primer enemigo y lo metio en la muleta, llevandolo prendido en sus vuelos dandosela de comer... una estocada en mucho major sitio y solo una oreja?

Aqui me sorprendio la infame valoracion que el juez y el publico futbolero hicieron del trasteo de Aguilar...

Y bueno, bueno, de acuerdo Saldivar pecho con su primero que era infumable, pero cuando percibio que el Segundo se le estaba llendo por delante, recurrio a las socorridas Bernardinas y Dosantinas y otros pases de relumbron que alborotaron al publico de oro que padecia los efectos del clima invernal en el tendido a esas Alturas...

Y luego, lo peor: El grupo de paleros que corrieron a sacar a Javier Sordo de su tronera y le llevaron a hombros por el ruedo... ah que Don Jorge Ramos con que facilidad saco los dos panuelos para otorgarle a Saldivar las dos orejas inmerecidisimas ante un toro que tal vez, solo tal vez en otras manos, lo hubieran cuajado...

Mal me puse y de malas con un publico griton metido mas en el futbol que en lo que ocurrio esa tarde en el pandero.

Reciba usted un saludo!

Luna Turquesa dijo...

Buenas tardes Héctor.
Le agradezco mucho su comentario.
La corrida fue interesante empezando por la presencia del toro de verdad. Gracais por compartir sus opiniones.
Un abrazo.